Liechtenstein tiene un gran atractivo incluso para la gente que no quiera hacer grandes caminatas por la naturaleza: su capital y pueblos cercanos son realmente bonitos, gracias a un delicado cuidado, la ausencia de grandes edificios y su desbordante entorno natural
Vaduz: La Capital
En uno de los países más pequeños del mundo, su capital debería ser también una de las más pequeñas del mundo.
Y, efectivamente, así es. Vaduz es una pequeña ciudad-pueblo de poco más de 5000 habitantes que sirve como capital de este micro-estado que es Liechtenstein. La verdad es que, antes de ir, me esperaba que en un país de menos de 40.000 habitantes y con una extensión de terreno tan pequeña, se considerase que todo es la «misma ciudad», pero no es así.

En Liechtenstein hay varias ciudades o pueblos y, de hecho, Vaduz no es la más grande. Ese puesto lo ostenta su vecina Schaan, que la supera en varios cientos de habitantes.
Siento todas las municipalidades de Liechtenstein bastante parecidas en cuanto a estilo de viviendas, es cierto que Vaduz resulta la más interesante gracias a sus «monumentos» y calles para ver y caminar. Pongo monumentos entre comillas porque realmente Liechtenstein no destaca por ser un país precisamente boyante de grandes monumentos y grandes edificios pero, aún así, pasear por sus calles resulta extremadamente agradable y relajante.
Schloss Vaduz (El Castillo de Vaduz)
El castillo de Vaduz es la residencia oficial de los Príncipes de Liechtenstein y está situado sobre una colina desde la que se puede ver (y «gobernar») prácticamente todo el país.
Tuve mala suerte con el castillo pues estaba en un aparatoso proceso de restauración (obreros, andamios, maquinaria, grúas, etc.), pero aún así pude observar lo bonito que es y lo espectacular de su ubicación.

Su historia se remonta al siglo XII d.C. y, con el paso de los años, fue convirtiéndose en uno de los verdaderos emblemas de la nación.
Se puede acceder andando desde Vaduz por la carretera principal, aunque yo creo que es mucho más interesante un recorrido «escénico» por varias calles con mucho encanto:
1) Desde el centro de Vaduz, podemos caminar hasta la calle Mitteldorf, donde hay varias casas muy interesantes comidas por la vegetación.

2) Continuamos por el callejón Abtswingertweg, un pequeño paseo natural que acaba desembocando en la calle Zum St. Johanner.

3) Desde aquí, podemos subir por el Schlossweg hacia el castillo. No tiene pérdida, ya que podemos ver el Schloss Vaduz casi en todo momento delante de nosotros. Por el camino, pasaremos por el Aussichtspunk Känzile, un precioso mirador que, en un día despejado, permite contemplar Vaduz, Schaan y todas las montañas suizas al otro lado del Rhin.

4) Desde aquí, llegaremos al castillo ya en menos de cinco minutos.
Parece ser que es posible hacer visitas guiadas del interior del castillo, que seguro que son muy interesantes, pero como estaba en remodelación no me molesté en consultar si era posible o no.

Kunstmuseum Liechtenstein
Museo de arte moderno con una importante colección de piezas procedentes de todas partes del mundo. El propio edificio en sí forma parte de esta colección de arte.

Está situado en el centro de la ciudad y es una visita muy interesante para momentos de relax o para días en los que no acompañe el buen tiempo. En el momento de mi visita, era gratis todos los miércoles.
Kathedrale St. Florin
Estamos ahora ante la iglesia más importante de Vaduz y que constituye un perfecto ejemplo de arquitectura gótica. Data del siglo XIX y destaca por sus vidrieras y por su decoración interior.

Desde la catedral, se puede hacer un interesante (y, por supuesto, corto) recorrido por la calle Städtle, que es el centro de la ciudad y, por lo tanto también el centro neurálgico del país.

Städtle acaba desembocando en la calle Altenbach, por la que podemos llegar rápidamente a Mitteldor y así seguir la ruta mencionada anteriormente hasta el castillo.
La Calle Städtle
Justo a continuación de la Kathedrale St. Florin, empieza esta calle, que es la más importante de todo Liechtenstein.
En primer lugar, nos encontramos con una agradable plaza, coronada por un precioso edificio gubernamental que, curiosamente, eclipsa al verdadero edificio importante de la política del país: el parlamento (que es el siguiente edificio que se observa en la fotografía).

A partir de aquí, podemos seguir caminando por esta calle que pasa junto al Kuntsmuseum y también ofrece una amplia oferta de tiendas (en general, bastante caras), bares y restaurantes.

Antes de terminar, pasamos junto al ayuntamiento, que es un edificio bastante peculiar y también está situado junto a una pequeña plaza en la que había un dispositivo montado para que los niños pudiesen realizar diferentes actividades.

Es inevitable acabar pasando varias veces por Städtle cuando se visita Liechtenstein y es una buena muestra del realmente poco turismo que recibe el país, pues en ningún momento la he visto abarrotada de gente.
Red House
La «Casa Roja» es una de las casas más emblemáticas del país. Se construyó en el año 1338 y recibe su nombre por el color que tiene el edificio principal desde la mitad del siglo XIX.
Está convenientemente situada en la zona alta de la ciudad, cerca de la montaña, y justo delante de un precioso campo de viñedos que no sé si realmente pertenecen a los dueños de la casa (desde el año 1807 pertenece a la familia Rheinberger) o tienen otro dueño.


No se puede visitar su interior (tampoco sé si realmente tendría algo interesante para ver), pero es muy bonito pasar a su lado o reconocerla desde cualquier mirador desde el que se vea Vaduz.
The Princely Wine Cellars of the Prince of Liechtenstein
Situado casi en el centro de la ciudad, esta bodega es una de las más antiguas de la región.

No me dio tiempo finalmente a hacer una visita en condiciones y probar el vino del país, pero sí me di un rápido paseo por los viñedos (se accede fácilmente desde la parada de autobús Vaduz Hofkellerei).
Aussichtsplattform Walderlebnispfad
Este mirador, de nombre impronunciable, requiere algo más de esfuerzo que el resto de atracciones visitables de Vaduz, pero ese esfuerzo tiene su recompensa.

Se puede acceder desde la parte trasera de la Red House (siguiendo la calle Mareestrasse, después la calle Letziweg y, por último, el sendero que se desvía a la derecha) o desde el Schloss Vaduz (por el Quadretschaweg hasta llegar al mismo sendero que, en esta ocasión, nos queda a mano derecha).
Yo pasé dos veces por este mirador: la primera caminando desde la Red House y, la segunda, en la ruta que hice bajando desde Gaflei hasta Vaduz.

Las vistas son magníficas: se ve todo Vaduz, Schaan y las montañas tanto de Suiza como de Austria que están al otro lado de la frontera del Valle del Rhin. Sin duda, un paseo altamente recomendable.
Balzers: Otro Castillo
Este municipio, de algo más de 4000 habitantes, es el poblado más al sur del país y es conocido por su legado cultural e histórico, sobre lo que destaca sin ninguna duda el Burg Gutenberg, su castillo del siglo XII d.C.
Yo fui en autobús desde Vaduz utilizando, una vez más, la concurrida línea 11. Desde cualquiera de las paradas del pueblo, es fácil seguir el camino hacia el castillo ya que está situado en lo alto de una pequeña colina cerca del centro.

A su lado, está la Katholische Pfarrkirche St. Nikolaus y, junto al castillo, forman la imagen más icónica de Balzers.

Aunque no se puede entrar al castillo, sí que está abierto el recinto amurallado y vale la pena hacer el paseo hasta su interior para poder disfrutar de las vistas del pueblo y de todas las montañas de la zona.

Triesenberg: Rumbo a los Alpes
A medio camino entre Vaduz y Malbun, está este poblado montañoso construido totalmente en pendiente (¡y menuda pendiente!) que es conocido por su envidiable ubicación. Es un paso obligatorio para llegar a las zonas de Steg o Malbun, que son realmente las más alpinas del país.

A lo largo de mi estancia en Liechtenstein pasé tres veces por Triesenberg (usando la línea 21 que conecta Vaduz con Malbun) pero solo me apeé en el centro (en la parada Triesenberg Post) una de ellas y porque tenía que hacer un trasbordo de autobús para llegar a Gaflei.

Aproveché el rato que tenía de espera para dar una pequeña vuelta por el centro, pero no pude disfrutar mucho de las vistas ya que era una mañana con mucha niebla.
Schaan: La Municipalidad más Grande
Para mí, poco interés tuvo Schaan salvo ser el lugar en el que se encontraba mi hostel, por lo que acabó convirtiéndose en mi cuartel general durante los 5 días y 6 noches que pasé en Liechtenstein.

Está pegado a Vaduz y solo podemos distinguir una de la otra por la señal que indica que estamos entrando en Schaan.
Gaflei: Puerta al Fürstensteig y al Drei Schwestern
Esta ha sido mi pequeña frustración del viaje. Los tres grandes trekkings que quería hacer eran el de Lawena (que lo hice el primer día), el del Naafkopf (que lo hice el segundo día) y el de Drei Schwestern a través del Fürstensteig, que es el que no pude hacer debido al mal tiempo.

Esta ruta, que empieza en Gaflei y termina en Planken, es una de las más famosas del país, pero también de las más complejas debido a su exposición aérea y a tener algún pequeño tramo de vía ferrata, por lo que debe realizarse con buen tiempo y, a poder ser, evitando días posteriores a mucha lluvia para evitar que la piedra esté muy húmeda y pueda resbalar.
Existe una versión más sencilla y corta, que es una ruta circular saliendo de Gaflei y pasando por el Fürstensteig, pero girando a la derecha para subir al Alpspitz (cima sin ninguna complicación) y voler a Gaflei.

Yo subí a Gaflei usando el autobús número 21 (parada Vaduz Post) hasta Triesenberg Post, y ahí cogí el autobús número 22 hasta Gaflei Klinik (en total, el trayecto me llevó unos 40 minturos) para ver si la niebla me permitía realizar esta versión corta del trekking, pero no fue así, por lo que me busqué una alternativa para, al menos, caminar algo.
Dentro de lo malo, la alternativa que encontré resulto ser un paseo muy bonito.
Ruta de Gaflei a Vaduz pasando por el Mirador Aussichtsturm y el Wildschloss
- Duración: 2-3 horas (25 de julio)
- Zonas Visitadas: Gaflei, Triesenberg, Vaduz, Wildschloss
- Kilómetros Recorridos: 8,5 kilómetros (lineal, inicio en Gaflei, final en Vaduz)
- Desnivel Total Acumulado: 40 metros de subida y 1020 metros de bajada
- Puntos de Altitud Máxima y Mínima: 1493 m / 483 m
Después de comer una estupenda ensalada en el restaurante de Gaflei Klinik, me dispuse a caminar hasta Vaduz por un sendero que atraviesa todos los bosques de la ladera de esta bonita montaña.


Desde el cruce de caminos, hay que coger un carretil que comienza un suave descenso hasta el Aussichtsturm Gaflei, una curiosa construcción que sirve de mirador sobre el ya conocido Valle del Rhin.
En este momento, la niebla se había disipado un poco, pero tenía pinta de poder llover en cualquier momento, por lo que no retomé la idea de hacer la ruta del Fürstensteig ya que no me parecía una decisión segura. Si empezaba a llover, prefería estar caminando por un bosque que no tiene mucho peligro antes que estar cresteando por rocas escarpadas.



Desde la plataforma, hay que volver un poco hacia atrás para coger otro desvío que indica la dirección para bajar hacia Vaduz pasando por el Wildschloss.
El sendero, que no tiene ninguna pérdida, está muy bien indicado, marcado y es un prolongado y continuo descenso por el bosque con vistas hacia Vaduz y las montañas de Suiza al otro lado del Rhin.


Por el camino, pasamos por las ruinas del Wildschloss, del siglo XII d.C.
Parece ser que las excavaciones arqueológicas han encontrado únicamente algunos artefactos de la época medieval, lo que sugiere que el castillo puede haber sido abandonado e incluso quemado en algún momento posterior a esa época.
A partir de aquí, el camino se ensancha, resultando todavía más sencillo, y continúa hasta la plataforma del mirador a Vaduz (Aussichtsplattform Walderlebnispfad), desde donde podemos bajar directos al centro del poblado o continuar hasta el Schloss Vaduz.

En este momento fue cuando empezó a llover con fuerza, así que me fui directamente a Vaduz para coger el autobús y volver al hostel de Schaan.
Un bonito paseo que se puede combinar con el Fürstensteig y el Alpspitz para volver a Vaduz caminando sin necesidad de coger el autobús.
Puedes descargar el track de esta ruta en este enlace.
Schellenberg y el Historischer Höhenweg
Este recorrido por la zona norte (si tiene sentido hablar de «norte» en un país tan pequeño) une los poblados de Bendern y Schellenberg en un recorrido circular de 17 kilómetros que se camina sin ninguna dificultad especial.
Se creó entre 1972 y 1975 e incluye un montón de paneles explicando las ruinas que van apareciendo por el camino, la historia de las municipalidades por las que pasa o los mitos y leyendas de la zona.




El problema es que los paneles están únicamente escritos en alemán (y, probablemente, el alemán de Liechtenstein), pero se puede usar la opción de google translate que utiliza la cámara para traducir el texto al que se apunta
Historischer Höhenweg de Bendern a Schellenberg
- Duración: 5 horas (26 de julio)
- Zonas Visitadas: Bendern, Schellenberg, Oberen Burg, Untere Burg, Gamprin, Frontera con Austria
- Kilómetros Recorridos: 17 kilómetros (circular)
- Desnivel Total Acumulado: 590 metros de subida y 590 metros de bajada
- Puntos de Altitud Máxima y Mínima: 693 m / 444 m
Desde Bendern, caminamos por sus calles hasta encontrar un sendero más rústico en continuo ascenso y que nos brindará unas preciosas vistas de Eschen y del Valle del Rhin (pero esta vez visto desde un punto diferente a las anteriores, ya que estamos viéndolo de norte a sur).

El resto del camino hasta las ruinas del castillo Obere Burg transcurre por un estupendo bosque que me protegió de los momentos de lluvia que tuve durante las primeras horas del paseo.



Tras un paseo por las ruinas, la ruta sigue hacia el este hasta que dejamos definitivamente el bosque para encontrarnos con unas estupendas vistas de los montes de Austria.
La frontera está muy cerca, a menos de 5 minutos caminando, así que aproveché para acercarme por el chiste de cruzar de un país a otro por un camino totalmente rural que parecía discurrir «entre leiras» y sin ningún tipo de construcciones o vigilancia.


Caminando ahora ya hacia el oeste, pasamos por diferentes pueblos hasta llegar a las ruinas del Untere Burg.
Los últimos kilómetros pasan ya por pueblos más urbanizados, pero siempre con la constante presencia de la tranquilidad de la zona y las magníficas montañas al norte de la frontera del país.



En resumen, un bonito paseo para conocer esta zona del país, especialmente indicado para días muy nublados o con riesgo de lluvia en los que no conviene adentrarse en rutas de más altura o dificultad técnica.
Puedes descargar el track de esta ruta en este enlace.

Deja un comentario